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Omar S, 15N: la pasta y la vida

Estamos pensando hacer un Verkami para ir el 15 de noviembre a ver a Omar S. 15 pavos que vale, precios populares como las pelis de Kiarostami. Como el Mira, que es el mismo fin de semana y pincha el Para dinas y los Haxan Cloak. Quizás nos quedamos en casa privando hasta reventar.

(No os quejaréis que hoy os pongo turrón blando)

Double summer

Hace unas semanas, a principios del mes de julio, Juli Bustamante nos cantó, casi casi en familia, esto:

Y entonces fue doblemente verano.

Dengue Dengue Dengue!

El próximo sábado en Barcelona. Bestias pardas de la cumbia electrónica from Perú.

Swaaaaaaaaaaaaans

Sea más o menos de vuestro gusto su discografía, no tengo duda que si viérais esto en directo caeríais rendidos a los pies de Sir Michael Gira y los suyos.  ¿Cómo era lo del fierro, Ruds?

Momentazos (6): Robert Forster & Els Micacos, Primera Persona, 4/5/13

Que nos cubran de brea y nos emplumen si aquello no fue un momentazo.

spring rain

Electrónica en abril: Sun Araw y Dean Blunt

El pasado sábado, aprovechando que nos juntábamos tres quintas partes de los que formamos este blog para pasar el fin de semana en Madrid (esto es: Pablo Suárez, Héctor Blanco y el que escribe), nos acercamos a La Casa Encendida, sede del festival Electrónica en Abril, para ver a Dean Blunt y a Sun Araw. Nos interesaba sobre todo este ultimo, y no nos defraudó en absoluto. Dean Blunt también nos gustó, pero lo suyo no fue precisamente un concierto (ya lo explicó más abajo).

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(foto de Pablo Suárez)

Un concierto tiene que justificar su propia existencia por separado de los discos. Esto es algo que igual dicho así parece una obviedad, pero supongo que estaréis de acuerdo en que no ocurre con mucha frecuencia. Personalmente cada vez me dan más pereza los conciertos que simplemente intentan representar la música grabada en los discos. Ahí interviene, creo, la mística de ver a un grupo que te gusta tocando las canciones que te gustan, y se crea así un espacio cómodo para la banda y el público, reconocible y seguro, pero en mi opinión anodino. En el concierto del sábado de Sun Araw se pudieron reconocer bastante bien algunos de los temas de su carrera, pero afortunadamente pasados por su actual visión de la música, que se ha llevado un baño de frescura tras su paso por Jamaica para grabar su estupendo disco con The Congos. Los resultados de esta experiencia se pueden ver en que su música es ahora menos dispersa, y, aunque la improvisación sigue siendo un elemento esencial en su música, ahora está estructurada por ritmos imposibles y psicodélicos. Esto se vio desde el principio, con el puntillismo sonoro abstracto característico de su último disco hasta el momento –el también muy recomendable The Inner Treaty- y continuando en un inagotable crescendo de intensidad en el que Cameron Stallones demostró el control que tiene de sus actuales armas musicales y en el que había espacio, claro,  para su guitarra y su achicharrada visión de la rítmica caribeña. Incluso en alguno de los momentos más luminosos se colaban ostinatos de piano house que resultaban inesperados a la vez que irresistibles. Nosotros bailamos mucho, que no es algo que se asocie a la primera con la música de Sun Araw. Junto con el apoteósico final, mi momento favorito fue cuando envolvió la guitarra en reverb sobre un fondo rítmico, de manera que parecía un Manuel Götsching jamaicano. Justo en ese momento, Héctor me dijo que por él la canción podría durar 15 minutos y no se cansaría de escucharla. Por eso precisamente la única pega del concierto es que algunas de las canciones sabían a poco, cuando podían haberse alargado sin problema un buen puñado de minutos más. Una insatisfacción que los asistentes al concierto de Barcelona (entre ellos nuestro Marc) habrán sentido de manera más aguda al tener que interrumpirse el concierto por quemarse el transformador. Así lo contaba en twitter esta mañana Nando Cruz:

Sin título

En cuanto a Dean Blunt, el londinense era el sustituto a última hora de James Ferraro. Tengo que reconocer que lo que he escuchado de su música en solitario no me interesa tanto como lo que ha hecho con Inga Copeland en Hype Williams. Y, bueno, lo suyo precisamente concierto no fue. Blunt se limitó a darle al play a la grabación de lo que supongo que será su próximo disco y a cantar cuando tocaba, haciendo como que la cosa no iba con él el resto del tiempo. Eso sí: visualmente el asunto era más interesante porque a su lado había un maromo trajeado que permaneció inmutable durante todo el concierto (o casi: en algún momento no pudo reprimir algún gesto de impaciencia).  ¿Performance arty o tomadura de pelo? en cualquier caso al menos dejó una imagen poderosa a asociar con su música para recordar.

Los nuevos nuevos románticos

Fasenuova son dos, son de Mieres y escriben canciones de amor. Esto es así.

Ayer presentaban en Oviedo su nuevo artefacto sonoro, un 7″ para el sello Discos Humeantes, que incluye la titular Disimulando y esa delicia kraut/acid/psych/industrial que se hace llamar Besos Técnicos. Podemos escuchar ambas aquí

No fue su mejor concierto, debido a dificultades técnicas (tal vez un experimentado técnico de sonido acostumbrado a ecualizar el rock, no fuese lo más adecuado para la propuesta de los fasers) que nos privaron del habitual sonido arrollador del grupo, pero que el dúo intentó compensar con una fuerza escénica incontestable.

Las canciones que se anuncian para su próximo lp abundan en el lirismo y las imágenes hedonistas, el amor y la mística del baile, y claras influencias de electrónica alemana sobre la que las melodías imposibles de Avelino buscan el equilibrio.

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